Candanchú

Candanchú, la estación de esquí más antigua de España (fue inaugurada en 1928) ha sido distinguida con el Sello de Turismo Familiar por su apuesta decidida por el público familiar en sus instalaciones. Presume de tener una de las mejores zonas para esquiadores principiantes del mundo, la Pista Grande, una zona de seguridad de la estación que permite un aprendizaje rápido y cómodo. A además, para que los más pequeños puedan dar sus primeros pasos, Candanchú cuenta con el Jardín de Nieve o Candanchulandia, un espacio que combina una zona exterior para los más pequeños, de 2 a 7 años, con pendientes muy suaves en las que seguir disfrutando de la nieve con material para juegos con y sin esquís, como setas de nieve, aros, trineos o tumbonas, y una zona interior en una cabaña de estilo nórdico con zona de juegos, comedor y aseos. Todo ello, para que los más pequeños puedan disfrutar mientras sus padres aprovechan el forfait completo terminando sus descensos.

Así, la estación ofrece un ocio activo a las familias, uniendo deporte y diversión en un entorno natural único como es el Pirineo aragonés. Cuenta con 51 pistas (10 verdes, 12 azules, 16 rojas y 13 negras) y 25 remontes con capacidad para mover a 26.000 viajeros a la hora. Pero además, en Candanchú también se podrá hacer esquí de fondo en alguno de los 3 recorridos balizados y pisados, un espacio nórdico único en España donde practicar esquí de fondo clásico y libre en plena naturaleza. Otro de sus atractivos es la cercanía a la ciudad de Jaca –a tan sólo 27 km– en la que los visitantes podrán completar sus jornadas deportivas en la nieve con las visitas teatralizadas a la Ciudadela (fortificación del s. XVI) o una sesión de patinaje en su pista de hielo. Asimismo, las familias podrán visitar la estación de Canfranc, construida en 1928 y declarada Bien de Interés Cultural, y disfrutar del espectáculo de luces y sonido proyectado sobre su fachada.




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