Una aventura en familia por el cielo de Salamanca
En Salamanca hay un plan que encanta a pequeños y mayores: subir a las torres de la Catedral, Ieronimus. Un mirador único, una historia fascinante y una sensación compartida por todos los que las visitan: la emoción de tocar el cielo.
Ieronimus: un viaje mágico entre bóvedas en Salamanca
La Catedral de Salamanca ha abierto recientemente un espacio sorprendente: el recorrido por el bajo cubierta, justo entre las bóvedas y el tejado. Un lugar misterioso y poético donde las familias podrán descubrir cómo se construyó el templo mientras disfrutan de un videomapping envolvente que ilumina las bóvedas como si cobraran vida.
La visita ofrece realidad aumentada, hologramas y experiencias 3D que despiertan la curiosidad de los más jóvenes. También audioguías innovadoras que convierten la visita en un relato lleno de descubrimientos. Las mejoras de accesibilidad permiten que todos puedan disfrutar del recorrido sin barreras.
Además, se incorporarán nuevos contenidos para guías y sistemas tecnológicos que harán la visita más cómoda, sostenible y enriquecedora.
Otra de las sorpresas del recorrido es la escultura ‘Lumen Spiralis', de la artista Esther Pizarro. Se trata de una reja con forma de espiral de 12,5 metros de longitud. Si desplegamos la espiral vemos el perfil de la ciudad, con la Torre de Campanas como el punto más alto. Con ella se rinde homenaje al archivo catedralicio y a sus archiveros. Está formada por lomos de libros apilados y a la vez éstos compuestos por letras del alfabeto latino y griego. Sólo hay una frase legible en lo alto: el inicio del Evangelio de San Juan “Ἐν ἀρχῇ ἦν ὁ λόγος" (En el principio era el Verbo).
Ieronimus es una experiencia y la emoción de subir en familia a las torres para descubrir la ciudad desde lo más alto.














































